DONDE MUEREN LOS PAYASOS

DONDE MUEREN LOS PAYASOS

Editorial:
BLACKIE BOOKS
Año de edición:
Materia
Narrativa española e hispanoamericana
ISBN:
978-84-938817-5-7
Páginas:
376
Encuadernación:
Cartoné
Colección:
BIBLIOTECA BLACKIE BOOKS

Esta es una novela de payasos y de políticos;

políticos que no saben que son payasos y payasos

que quisieran hacer carrera política. Pero también es

una novela de gurús íntegros y diplomáticas arpías,

de periodistas de verdad e inventores de noticias,

de profesores felizmente casados y adolescentes

aficionados a los videojuegos, de autores

pusilánimes y editores mercantilistas, de zombis y

mercenarios y psicópatas...

Lo que el lector tiene entre las manos no es una

farsa porque se trate de una pieza cómica que echa

mano de la exageración, la parodia y otros recursos

por el estilo, sino porque sus personajes son una

colección de farsantes. Nada más realista, de hecho,

que poner a un payaso de candidato a la presidencia.

La democracia del siglo XXI es aquí una encuesta

eterna, la del Barómetro Permanente de Opinión,

la herramienta online que veinticuatro horas al día,

siete días a la semana, refleja fielmente el estado del

Estado de opinión.

Un pueblo conectado a Internet quizá no necesite

elecciones, pero circo siempre le hará falta, sobre

todo cuando es un pueblo sin pan. Con todo, el

payaso Cucaracho es algo más que un artista del

espectáculo; se trata de la mayor amenaza al statu

quo que el país aquí retratado haya conocido en más

de una década.

Esta es una novela de payasos y, por lo tanto, lo

único que podría criticársele son los calambres de

la risa que procurará al lector. Claro que, como todo

el mundo sabe, los payasos son seres tristes, y más

triste aún es que esta farsa sobre un país corrupto

e impotente cualquiera se parezca tanto a la vida

en tantos países de verdad. Sin embargo, no hay

que olvidar que, como dice uno de los distinguidos

farsantes de este libro que reflexiona sobre sí mismo,

el gran descubrimiento de la novela moderna es que

la infelicidad vende.