REVISTA MARGENES ARQUITECTURA Nº 7

REVISTA MARGENES ARQUITECTURA Nº 7. ARQUEOLOGIA INDUSTRIAL

Editorial:
MARGENES ARQUITECTURA
Año de edición:
Páginas:
80
Encuadernación:
Rústica
Colección:
revista margenes arquitectura

La especulación del suelo ha sentenciado finalmente la suerte del Toblerone. La dificultad para calificar la nave como Bien de Interés Cultural, a la manera de su vecino, el Cable Inglés, unida a la dejadez general y la estupidez intencionada de los responsables políticos, han concluido con su desaparición. Dicha pérdida supone no sólo la inexistencia física de un conjunto edificado de extraordinario potencial, sino una nueva ocasión perdida para tomar conciencia de la importancia y riqueza del patrimonio industrial, del importante papel que la industrialización ha jugado en la historia reciente de la arquitectura y el urbanismo.
La apertura y tramitación de un expediente informativo para declarar el Toblerone, Bien de Interés Cultural (con la tipología de Lugar de Interés Industrial) era la única baza que quedaba por jugar para la preservación de la singular estructura. Sin embargo, esta solución no representaba un camino fácil ni rápido, lo que hizo que, por desgracia, el Toblerone fuese definitivamente desmantelado con una premura y un oscurantismo insólitos. Las manifestaciones en defensa del edificio por parte de grupos de apoyo poco pudieron conseguir.
En el vacío generado tras su desaparición se prevé la construcción de unas viviendas sin duda innecesarias, debido tanto al momento de crisis inmobiliaria como al enorme parque de vivienda aún por ocupar que existe en la ciudad.
Perdida queda la oportunidad de que la ciudad de Almería propusiera una actuación ejemplarizante en un edificio industrial que, por su superficie y ubicación, pudiese ayudar a generar una nueva manera de gestionar la ciudad en el siglo XXI. Perdida queda la oportunidad para abrir un debate transversal que permitiese entender el valor histórico del proceso de industrialización en Almería a partir de la mitad del siglo XIX, puesto que el Toblerone, más allá de su valor icónico en el paisaje urbano de la ciudad, suponía también una muestra de ingeniería que permitía entender la industria de la segunda mitad del siglo XX, de igual forma que el Cable Inglés testimonia la primera. La conexión del Toblerone con el Cable Inglés, su viaducto y la antigua estación representaba la oportunidad de salvaguardar y poner en valor un conjunto industrial múltiple de enorme valor en su diversidad tipológica y su radiografía histórica del siglo XX.
Antes de su demolición, la esperanza de que se tomase al fin conciencia del valor del Toblerone, nos recordaba las palabras demoledoras del poeta José Ángel Valente en relación a Almería, y nos hacían desear que no hubieran de ser aplicadas de nuevo al conjunto resultante de la demolición del cargadero rojo:
Los nuevos almerienses viven en barrios mostrencos que podrían estar construidos en cualquier parte del mundo, barrios que no tienen memoria, que acaso no lleguen a tenerla nunca.