Tras sufrir un grave accidente, Ella no vuelve a escribir. Derrotada y
perdida, emprende un viaje a Florencia en busca de una fascinante
historia que le contó su padre y que quiere convertir en novela. En su
afán por sentirse viva, crea un enigmático y silencioso personaje, La
Donna di Lacrima, que recibe en un soberbio ático de la vía
Ghibellina a hombres que le cuentan su vida y adoran su cuerpo y su
silencio. Nadie reconocerá en ésta a la solitaria y triste escritora
que restaura libros y visita cada tarde a las siete la antigua
librería del Mercato Nuovo donde otro ser, un librero tan solitario y
misterioso como ella, la espera.