MANIFIESTO POSPOLÍTICO

MANIFIESTO POSPOLÍTICO. RUTAS IDEOLOGICAS PARA LA IZQUIERDA DEL SIGLO XXI

Editorial:
DADO EDICIONES
Año de edición:
ISBN:
978-84-948922-0-2
Páginas:
188
Encuadernación:
Otros
Colección:
DISONANCIAS

Este Manifiesto pospolítico nos enfrenta ante la pluralidad de frentes y brechas abiertas en nuestro horizonte ideológico. Por una parte, las clásicas reivindicaciones de clase, ligadas a cuestiones materiales y económicas; por otra, colectivos feministas, queer, ecologistas, inmigrantes y otros pugnan por hacer valer sus demandas en el marco de poder establecido, socavando la posición hegemónica de los grupos dominantes y reescribiendo las fronteras ideológicas en un nuevo reparto de poderes. Sin embargo, son varias las voces que señalan hasta qué punto las políticas identitarias se muestran cada vez más contaminadas por los códigos neoliberales que estimulan la competencia entre colectivos y dificultan la colaboración. Estas páginas constituyen una revisión, a través de estos cuatro pilares, de dicho marco ideológico. ¿Cómo reintroducir las demandas de la clase obrera en un escenario centrado en las reivindicaciones identitarias? ¿Es posible consolidar un discurso de apoyo a las luchas feministas y LGTB desde la masculinidad heterocentrada, o ha de privilegiarse la construcción y deconstrucción de una nueva masculinidad? ¿Cómo puede el urbanita actual abordar las luchas ecologistas? Y, finalmente, ¿cómo compatibilizar las demandas poscoloniales en un espacio globalizado?
El objetivo del texto de Jorge Fernández Gonzalo pasa, por tanto, por conjugar dos cuestiones hasta ahora radicalmente independientes: las luchas materiales y económicas, de signo marxista, junto con las luchas simbólico-identitarias, ligadas al posmodernismo, bajo la premisa de que el enemigo no es el hombre blanco, occidental y de clase media, sino un sistema que hasta hoy le confería autoridad y privilegios. Para ello, este Manifiesto pospolítico propone algunas vías de acción que, a partir de tales espacios favorecidos (la adscripción de clase, la masculinidad, la heterosexualidad, la occidentalidad, etc.), permitan que las luchas simbólicas puedan ser encauzadas y validadas en un horizonte de reivindicaciones comunitario y auténticamente transversal