SALVINI Y MELONI HIJOS DE LA MISMA RABIA

SALVINI Y MELONI HIJOS DE LA MISMA RABIA. COMO LA DERECHA RADICAL CONQUISTO LA POLITICA ITALIANA

Editorial:
APOSTROPH
Año de edición:
ISBN:
978-84-123711-7-8
Páginas:
256
Encuadernación:
Rústica

- Análisis político y social de la deriva política italiana y el ascenso de la derecha.¿Radicales o extremistas? La derecha radical italiana Matteo Salvini y Giorgia Meloni son los hijos de un nuevo siglo en el que la derecha radical parece que avanza inexorablemente hacia el gobierno de Italia. Salvini ya estuvo en el poder, Meloni también, hace más de diez años, de la mano de Silvio Berlusconi. Hoy, todos los sondeos indican que serían capaces de gobernar sin necesitar el poyo de Forza Italia.¿Cómo se ha llegado a una situación en la que dos partidos radicales ocupan todo el espacio de la derecha italiana? ¿Qué entendemos por partidos radicales populistas de derecha?En esencia son formaciones con tres características constitutivas: nativismo, autoritarismo y populismo. Tanto la Lega de Matteo Salvini como el Fratelli d?Italia de Giorgia Meloni cuentan con estas características. Sin embargo, los orígenes de estas formaciones son bien distintos. Aunque en la actualidad ambas puedan incluirse en la categoría de ?derecha radical?, sus antecesores provienen de tradiciones muy alejadas entre sí. Por un lado, la Lega viene de ser un partido etnoregionalista del norte de Italia, es decir, una formación con una fuerte impronta independentista, y un discurso étnico dirigido hacia un enemigo interno ?Roma y el sur de Italia? y no tanto externo ?los inmigrantes. Por otro, Fratelli d?Italia es heredera de Alleanza Nazionale, y ésta, a su vez, del Movimento Sociale Italiano (MSI), partido neofascista nacido tras la derrota de las potencias del Eje en la Segunda Guerra Mundial que reivindicaba el legado mussoliniano.La Lega y Fratelli d?Italia son hijas de tradiciones ideológicas muy dispares que han confluido bajo el paraguas de la derecha radical populista. Para entender cómo hemos llegado a esta situación debemos remontarnos a la primera gran crisis del sistema político republicano en Italia. Un periodo que nos recuerda a la noción de crisis de autoridad desarrollada por Antonio Gramsci, en la que ?muere lo viejo sin que termine de nacer lo nuevo?, dando lugar a un ?interregno donde ocurren los más diversos fenómenos morbosos?. Casi un siglo después de la muerte de Gramsci, a comienzos de los años noventa del siglo pasado Italia atravesaría una crisis que parecía salida de su pluma. La gran mayoría de la clase dirigente italiana se vio implicada en una trama de corrupción que les obligó a abandonar la política, y entre 1992 y 1994, el país se vio sumergido en un interregno del que efectivamente emergerían los más diversos fenómenos. Silvio Berlusconi, la Lega Nord de Umberto Bossi y la Alleanza Nazionale de Gianfranco Fini fueron las primeras consecuencias de esta crisis. Después vendrían Matteo Salvini, el Movimento 5 Stelle, y, por último, Giorgia Meloni. Y es que casi treinta años después, los ecos de Tangentopoli siguen resonando en el laboratorio político italiano.